dimarts, 15 de maig del 2012

Patrick Renvoise aplica la neurociencia en la toma de decisiones



"No diga: 'Soy rico, quiéreme'; diga: 'Te haré rica', y le querrán"

Tengo 51 años, que he invertido en aprender que no eres lo que prometes, sino lo que demuestras. Eso ahora puedo demostrarlo en una hora. Nací en París, pero hoy soy estadounidense. Soy budista. Soy asesor en neuromarketing del equipo de campaña del presidente Obama.

La masa miedica
La persuasión funciona si la persona no se da cuenta de que la están persuadiendo: nos manda el reptil en nuestro interior, pero uno prefiere pensar que piensa. Lo explicó aquí (11/XI/2009) el flamante presidente in péctore de Alemania, Joachim Gauck, resistente contra la Stasi: "La mayoría de los alemanes se acomodó a Hitler y a Stalin por cobardía". Y lo vivimos con Franco (la masa reptilínea hasta se sintió a gusto bajo sus botas). Ahora, Renvoise sistematiza esos grandes porqués de la conducta humana ya demostrados por los neurocientíficos: somos seres dolientes, miedosos y egoístas, que a veces piensan para excusar con ideologías lo que hacen por instinto. Salvo excepciones: ¡felicidades, Joachim!
Preguntaron a un grupo de adolescentes cuáles de una lista de nuevas canciones iban a triunfar.
 ¿Acertaron?
Pero no con sus palabras...
 ¿...?
... Sino con su cerebro reptil, que se expresa con los latidos de su corazón; se ve en su resonancia magnética cerebral; en la transpiración: señales no verbales. Erraron con las palabras, pero acertaron con su instinto.
 ¿Por qué no acertaron con la razón?
La razón elegía la canción que creían que les hacía quedar mejor, pero su cerebro reptil escogía la que de verdad les gustaba. ¡Y esa elección sí que era la buena: esas canciones elegidas por instinto triunfaron!
 ¿Elegimos con las entrañas?
Aun sin reconocerlo. Pregunte a un fumador por qué fuma: no hablará de adicción y dependencia, sino de la libertad de fumar.
 El instinto, decide, la razón excusa.
El 99 por ciento de nuestras decisiones no las toma nuestra razón, sino el instinto. Luego la razón busca excusas para justificar lo que ha elegido nuestro cerebro reptil, primario: el que heredamos de los dinosaurios.
 Preferimos creer que nos guía la razón.
Somos seres evolutivos. Y en esa evolución hemos ido acumulando capas de cerebro. El más antiguo, el núcleo, es el mismo que teníamos cuando éramos reptiles y sigue siendo el más influyente; sobre él se superpusieron capas de cerebro medio, emocional, y, encima, las más recientes circunvoluciones cerebrales: el neocórtex racional.
 ¿Es teoría o experimentos?
Damásio, en 1995, ya demostró que la razón es menos eficaz que el cerebro reptil: en un juego de apuestas dio a elegir entre barajas. Una estaba trucada y el cerebro reptil de los apostadores detectaba el truco muchas jugadas antes que su razón. Y lo denunciaba emitiendo señales no verbales.
 ¿La razón sólo es un adorno?
Yo trato de aplicar a la toma de decisiones lo investigado por Damásio, Kahneman, Ledoux... Y, para resumir, le digo, con Damásio, que "no somos máquinas pensantes que a veces sienten, sino seres instintivos que a veces piensan". A menudo, demasiado tarde.
 Se acaba de cargar la economía clásica y su teoría de las opciones racionales.
Porque es falsa. Los seres humanos, entre dos opciones, no elegimos siempre la más racional, sino la que prefiere nuestro cerebro reptil. Y no siempre es la obvia.
 ¿Qué prefiere nuestro cerebro reptil?
Es un enorme yo. Sin él ya nos habríamos extinguido. El reptil no tiene compasión ni empatía. Sólo entiende los grandes contrastes: blanco o negro. No tiene tiempo de más.
 Si te paras a discernir, se te comen.
En milésimas de segundo. El reptil reduce opciones a lo binario para sobrevivir, aunque la realidad es más compleja y comprenderla a fondo requeriría una lógica difusa.
 La evolución es lo posible, no lo mejor.
Y nuestro cerebro reptil sólo entiende lo tangible. Nada de abstracciones. Es emocional y visual: los reptiles son todo ojos. Por eso, nuestros ojos están conectados directamente a ese núcleo del cerebro primario.
 Si no has visto al león, ya te ha comido.
La adquisición del habla es mucho más reciente en nuestra evolución. Por eso, si grito: "¡León!", tarda usted 500 milisegundos en huir. Si ve al león, tarda dos. El ochenta por ciento de la información que procesamos es visual. Por eso soñamos en imágenes.
 ¿Consecuencias de ser tan reptil?
Si quiere convencer a los demás, olvídese de su yo y empiece a trabajar el tú (o sea, el yo de los otros). Nadie más bobo que quien intenta ligar luciendo su músculo o su Ferrari. No diga: "Yo soy rico, quiéreme"; diga: "Te haré rica". Y le querrán.
 ¿Cómo persuadir?
Lo primero es diagnosticar el dolor. Somos criaturas dolientes siempre temiendo por nuestra supervivencia. Y sobrevivir son las cuatro efes: food, fight, fly... y f... (el sexo).
 Por ejemplo.
¿Qué le duele cuando pide una pizza por teléfono? ¿Hambre? Eso es necesidad. Diagnostique el auténtico dolor: es la terrible ansiedad de no saber cuándo va a comer.
 Es peor la espera que el hambre.
Una pequeña pizzería lo localizó: "Si tardamos más de 30 minutos en servirle la pizza, le devolvemos el dinero". Y se forraron.
 Rascarse el bolsillo también duele.
¡Porque el dinero es nuestra supervivencia! Y soltarlo es ponerla en peligro. Además, la pizzería Domino's supo diferenciarse del resto (recuerde que el cerebro reptil sólo aprecia grandes contrastes: blanco o negro).
 Madrid-Barça; los nuestros y ellos.
El reptil en nosotros sólo entiende de buenos y malos; después la razón ya encontrará las excusas ideológicas para embellecer ese instinto básico. ¡Ah, y cuando argumente, lo mejor dígalo siempre al principio!
 ¿Lo mejor no se guarda para el final?
El reptil economiza energía: cuando se le acercan despierta cinco minutos por si hay amenaza; después pasa, como cualquier ordenador, al modo stand by, y, si luego no lo estimulas, lo agredes o le das –al menos ofreces– comida, sexo o poder... se duerme.
 Sólo hay que ver las caras en clase...
O en los cines: Hollywood domina las claves de nuestro cerebro reptil. Si quiere hacer mucha taquilla, no lea a los críticos, sino las señales no verbales del público.
 ¿El neuromarketing sirve en política?
Su esencia es que nuestras grandes decisiones se basan en el miedo.
Miércoles, 7 de marzo 2012

La Contra La Vanguardia.com

dissabte, 28 d’abril del 2012

"LO QUE MÁS TEMEMOS, LA MUERTE, NO EXISTE" Marilyn Rossner, doctora en Educación Especial, máster en Psicoterapia y médium

La misión de Marilyn Fue directora de educación especial en el departamento de psiquiatría del hospital de Niños de Montreal, disciplina que imparte en la Universidad Vanier. Dirige con su marido, sacerdote anglicano, el Instituto International de Ciencias Humanas Integrales, donde lleva 36 años organizando con el apoyo de la ONU (departamento de información pública) congresos sobre la evolución de la conciencia que reúnen a científicos y místicos. Cada año acude a África, donde colabora con oenegés que se ocupan de niños con minusvalías. Se la conoce por sus dotes de videncia y comunicación con los espíritus. Este fin de semana imparte unas jornadas sobre vida después de la vida en el hotel Barceló Sants. La gente debe saber que lo que más teme, la muerte, no existe, sólo es un cambio. Eso es una cuestión de fe. No para mí. Vivimos en un universo multidimensional. Hay diferentes planos de existencia con los que convivimos y yo puedo verlos. ¿Espíritus? Sí. Nosotros somos espíritus encarnados, y cuando morimos perdemos el cuerpo, volvemos a lo que somos: energías más sutiles. ¿Hay aquí espíritus con nosotras? Sí, siempre hay, de la misma manera que si se asoma a la ventana siempre verá a alguien. No es que los llamemos y hagamos que vengan, es que ya están aquí. ¿Desde cuándo lo sabe? Pertenezco a una familia judía que fue exterminada en los campos nazis. Mis padres, pobres y analfabetos, jamás me hablaron de ello, pero un día, a mis seis años, mientras comíamos, empecé a describir a todos los parientes muertos que estaban allí con nosotros y que sólo yo podía ver. ¿Qué hicieron sus padres? Me llevaron a un rabino: "Cuidadla bien -les dijo-, tiene un don". A los 14 años tuve la visión de que una amiga moriría en una fecha concreta y se lo dije a mucha gente. Al cumplirse la profecía empezaron a tenerme miedo, fue entonces cuando me di cuenta de que no todo el mundo veía a los espíritus. ¿Sólo los escogidos pueden verlos? Todos podemos percibirlos, especialmente de niños, cuando no tenemos prejuicios al respecto y cuando el miedo, no tanto a ellos como al qué dirán, no bloquea la comunicación. Hábleme de ellos. Venimos a la Tierra con guías espirituales que están con nosotros toda la vida, nos ayudan a comprender, a evolucionar. Y cuando morimos nos ayudan a abandonar el cuerpo y entrar en el mundo espiritual. ... Pero antes de marcharnos permanecemos un tiempo en la Tierra porque queremos hacer saber a los seres queridos que estamos vivos. Y normalmente todos nos quedamos a ver nuestro funeral. El último acto. Es entonces cuando las personas sensibles perciben acontecimientos especiales que tienen que ver con esa persona fallecida: aquella canción, una voz en el oído, un sueño, pasos, ruidos, golpes, inspiraciones... Todos solemos tener historias que contar al respecto. Así es, pero las evitamos. En lugar de eso podemos aceptar que todos somos espíritus y que cuando muramos seguiremos siendo espíritus. Podemos aprender a experimentar el mundo espiritual y a sentir su influencia. ¿De dónde cree que vienen las intuiciones o las ideas revolucionarias? De la experiencia personal o de captar y procesar la experiencia colectiva. Si acepta que la muerte es sólo un cambio de estado, será mucho más feliz, y eso es lo que nuestros seres queridos intentan transmitirnos antes de retirarse a un lugar de descanso. La paz vendrá cuando la gente perciba, sienta y toque ese mundo espiritual. ¿Sabe cómo es ese lugar? Sí, es un lugar muy activo en el que seguimos aprendiendo y evolucionando, y si es necesario volvemos a encarnarnos porque todos venimos con una misión que cumplir en la que podemos invertir varias vidas. Si lo recordáramos sería más fácil. Cada vez hay más gente que recuerda. Piense en las habilidades que tenía de pequeña, sus dones, eso le dará una idea de su misión. Pero en este momento una de las misiones más comunes es traer la paz. ¿Hay espíritus que mienten? Sí, son almas perdidas. A las personas debilitadas por las adicciones esas almas se les adhieren. Lo semejante atrae a lo semejante. Una ley universal y muy terrenal. La gente que mata y destruye tendrá que enfrentarse a ello. Se queda cerca de la Tierra para ayudar y enmendar ese error. Y dicen que elegimos dónde nacer. Sí, en qué comunidad, qué padres. Y cada uno de nosotros tenemos lo que necesitamos para transitar por esta vida, y esos guías que nos ayudan, unos a comprender las cosas, otros a sanarnos. ¿Y por qué nos sentimos tan solos? Nunca estamos solos, nadie nace solo, nadie muere solo. ¿Pues por qué no son más claros? Es una vibración diferente, pero cada vez hay más gente que desde diversas disciplinas se acerca a ella, incluida la ciencia. Estamos en una encrucijada en la evolución de la conciencia, y eso significa cambio. Es un momento muy emocionante. ¿Qué es morir bien? Lo mismo que vivir bien: no tener miedo a la muerte. No aferrarse. Todos venimos con un número de alientos contados, pero hay que entender que la vida es eterna y que cuando morimos nos reencontramos con todos nuestros seres queridos. Todo lo que usted cuenta es muy naif. Y muy real. Por desgracia lo negamos, y eso nos hace vivir fatal. Yo he trabajado con la madre Teresa, he sido reconocida por Juan Pablo II y recibida por el Dalái Lama. Todos han reconocido mi trabajo con los niños con minusvalías, pero sabían mi faceta de médium y nunca se la tomaron a broma. Usted se lucra con este mensaje. Yo lo cedo todo a las cinco organizaciones que atienden a niños con discapacidad física y mental con las que colaboro. Soy tan joven como un tallo de hierba y tan vieja como la eternidad. Nací y vivo en Montreal. Estoy casada desde hace 37 años con un cura anglicano. Nuestros hijos son los niños con discapacidad a los que damos apoyo a través de distintas organizaciones. Soy judía ortodoxa Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet la contradelavanguardia http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120427/54285553045/marilyn-rossner-lo-que-mas-tememos-la-muerte-no-existe.html

dimarts, 10 d’abril del 2012

"SEGÚN TE MUEVAS CAMBIAN TU MENTE Y TUS EMOCIONES" Graciela Figueroa

Graciela Figueroa, bailarina, coreógrafa y terapeuta psicocorporal

Empecé a bailar en una academia a los 2 años.
Reconocida por el Banco de Boston como maestra de todos los tiempos, ha trabajado como coreógrafa y bailarina en las compañías neoyorquinas de danza contemporánea Lucas Hoving y Twyla Tharp y en el Ballet Nacional de Chile. Fundó varios grupos en Brasil. En 1987 trajo a España el Espacio Movimiento-Río Abierto, formación para el desarrollo humano que combina lo mental y emocional con lo corporal. Asegura que el camino más rápido para alcanzar la alegría es el movimiento porque baja la energía aprisionada en nuestra mente. "Ponga música y baile", me insiste. "En un Evangelio apócrifo de san Juan, Jesús aparece bailando y dice: 'Quien no danza no sabe qué va a pasar'".
Precoz.
A los 3 ya actuaba en teatros y a los 9 era integrante de un grupo de vanguardia.

Y a los 20 era una coreógrafa famosa.
Tenía excelentes críticas, así que todo empezó a rodar; recibí varias becas (la Fulbright del Departamento de Estado de EE.UU., la Marta Graham, la Guggenheim Foundation) y me instalé en Nueva York.

¿Sin escollos?
Cuando tú estás en expansión, las cosas que necesitas vienen. Descubrí que lo que tú vales lo vales en cualquier parte, y ese es un descubrimiento importante.

Se trabajó por fuera y por dentro.
Desde muy joven fui consciente de mi sombra, de que todo lo que vivimos por dentro acaba saliendo, y de la capacidad que todos tenemos de transformarla.

¿A través del baile?
Sí, que es la potencia energética, pero también a través de las emociones y la mente.

Se hizo psicoterapeuta.
Viví en Santiago de Chile y trabajé con el psicoterapeuta Claudio Naranjo. Luego trabajé con María Adela Palcos, la formuladora del sistema Río Abierto, 13 años en Brasil.

¿En qué consiste ese sistema?
Es un trabajo de desarrollo humano a través de la expresión creativa y artística para encarnar en el cuerpo la alegría del alma. Ahora dirijo varias escuelas en el mundo que trabajan con este método.

¿Basado en el movimiento?
Trabaja con todas las posibilidades del cuerpo: el movimiento, la mente, la intuición y las emociones, para que recuperemos el poder de ser lo que queremos ser, para armonizarnos.

¿Y eso se consigue bailando?
Es evidente que bailando se transforma la energía. Moviendo el cuerpo se conecta directamente con la emoción y con el sentimiento. Según qué movimientos trabajes cambian tu emoción y tu mente.

Entonces, ¿es una manera de sanar?
Sobre todo es eso. A través de las heridas de la infancia aprendemos a reaccionar, y esa reacción se repite de manera mecánica a lo largo de la vida. Tomar conciencia de ello y trabajarlo nos permite dejar de ser víctimas y asumir nuestro papel de cocreadores.
Hay que aprender a dar a cada área su espacio: a la mente, al corazón y al instinto vital, para que puedan trabajar conjuntamente. Precisamente, uno de los problemas de nuestra sociedad es que la mente se impone sin escuchar al cuerpo.

Yo diría que son las emociones las que nos dominan.
No debemos temer nuestros impulsos sino confiar en que los podemos guiar, porque son parte del combustible para materializar nuestras aspiraciones.

¿Cómo podemos guiarlos?
Primero debemos aprender a honrar todo lo que somos aunque no nos guste, ya que lo que negamos saldrá por algún lado.

¿Usted propone domesticar la sombra, el inconsciente, bailando?
Sí, el cuerpo es el vehículo hacia la catarsis. Pero esta sociedad ha convertido el cuerpo en un objeto, ya no lo usamos como antes, cuando caminábamos kilómetros, cortábamos leña, danzábamos... Es esencial para nuestro equilibrio ponerlo en movimiento.

...
Ves a hombres grandes, altos, potencialmente fuertes, todo el día sentados frente a un ordenador; de ahí nace una agresividad que proviene de no usar la energía, la fuerza.

La gente va al gimnasio.
Sí, eso ayuda mucho, pero bailar con conciencia nos transforma. Despertar nuestra vitalidad en todas sus formas: la sexualidad, la fuerza, la alegría; la expansión del corazón, es una reeducación.

Pero la danza no te cambia la mente.
¡Por supuesto que te la cambia! La gimnasia física, emocional y mental armonizada te va haciendo elástica, te va soltando y creando nuevos circuitos cerebrales que se instauran a base de repetición. La inteligencia desligada de los intereses es muy clarividente, se convierte en sabiduría.

¿Todo eso, desde el cuerpo?
Créame, sí. Simplemente con que se moviera como nunca lo ha hecho, que pusiera en marcha esos músculos que jamás ha sentido, que se apoyara realmente sobre sus pies, que tomara confianza en su cuerpo, que aprendiera a respirar correctamente, notaría un gran cambio.

La creo.
Solemos tener la energía subida a la cabeza. Ya de niños tenemos que ser inteligentes o simpáticos para que nos quieran, es decir: tenemos que construirnos desde la mente. Para curarnos de esa desconexión debemos bajar las emociones al cuerpo y al corazón.

¿Usted cree que nacemos sabios?
Nacemos esencia, después vamos construyéndonos una personalidad: "soy artista", "soy médico", y nos separamos de nosotros mismos... Hay que retornar a la esencia y poner a su servicio la personalidad.

Bailando.
Lo emocional es el campo de crecimiento de lo humano, porque antes de que llegue al pensamiento la emoción ya ha llegado a todo el cuerpo. Cómo entra la emoción y cómo sale es uno de nuestros campos de trabajo, aprender a actuar en vez de reaccionar; por eso es importante trabajar en grupo.

Lacontradelavanguardia 09/04/2012 -
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120409/54283091418/graciela-figueroa-segun-te-mueves-cambian-tu-mente-y-tus-emociones.htm

dilluns, 26 de març del 2012

II Congreso “LA EXCELENCIA EN EDUCACIÓN” COMPROMISO Y CORAZON 14 15 de abril / Gavà (Barcelona)

¿Cómo ven la educación otros sectores de la sociedad?
Diversos sectores sociales opinan sobre la educación para conseguir una pedagogía para el siglo XXI, impulsada por los latidos del compromiso y de la acción.
Talleres, mesas redondas, experiencias educativas.

Este Congreso pretende presentar una vision panorámica en las tendencias pedagógicas actuales que están demostrando que otra educación es posible, necesaria y excelente, desde diferentes ámbitos sociales: la justicia, la administración, la economía, la salud o el arte.

Buenas prácticas educativas y Centros escolares que están llevando a cabo, día a día, una manera diferente de educar. Son las gotas sobre gotas que hacen mares.

Un espacio de comunicación y una oportunidad para intercambiar ideas, experiencias e iniciativas.

http://lighthousebcn.com/educacion/


dimecres, 21 de març del 2012

EL CORAZON TIENE CEREBRO - Entrevista a ANNIE MARQUIER

"El corazón tiene cerebro"


Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia
Tengo 72 años y sigo siendo joven. Nací en Toulouse y vivo en Canadá. Estudié la carrera de Matemáticas y piano. Creo que el ser humano lleva consigo un potencial extraordinario de conciencia, inteligencia, sabiduría y amor; descubrimientos científicos recientes lo constatan.
Tras estudiar Matemáticas y la carrera de piano y órgano fue profesora en La Sorbona. Luego se instaló en India y participó en la creación de la comunidad de Auroville con Sri Aurobindo y Krishnamurti. Y poco después fundó en Quebec el Instituto para el Desarrollo de la Persona. Es autora de El poder de elegir, La libertad de ser y El maestro del corazón (Luciérnaga). Lleva muchos años investigando la intersección entre la ciencia y la conciencia y sus planteamientos son siempre rigurosos y están documentados. El próximo sábado expondrá en las jornadas sobre La Evolución de la Conciencia (CosmoCaixa) los descubrimientos sobre el cerebro del corazón y sus implicaciones.
Que el corazón tiene cerebro es una metáfora, ¿no?
No. Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.
¿Es inteligente?
Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir. Existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro de la cabeza.

Primera...
La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadas partes del cerebro según las circunstancias.

¿Significa eso que el corazón puede influir en nuestra manera de pensar?
Puede influir en nuestra percepción de la realidad y por tanto en nuestras reacciones.

Segunda conexión...
La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce la hormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor.

Tercera...
La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardiaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo.

Cuarta...
La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico.

¿Y se ordena con las emociones positivas?
Sí. Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón.

¿A qué conclusiones nos llevan estos descubrimientos?
El circuito del cerebro del corazón es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza. ¿No será este nuevo circuito un paso más en la evolución humana?

¿...?
Hay dos clases de variación de la frecuencia cardiaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares, y toma esa forma cuando la persona tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos. La otra es desordenada, con ondas incoherentes.

¿Aparece con las emociones negativas?
Sí, con el miedo, la ira o la desconfianza. Pero hay más: las ondas cerebrales se sincronizan con estas variaciones del ritmo cardiaco; es decir, que el corazón arrastra a la cabeza. La conclusión es que el amor del corazón no es una emoción, es un estado de conciencia inteligente.
...
Ya ve, el cerebro del corazón activa en el cerebro de la cabeza centros superiores de percepción completamente nuevos que interpretan la realidad sin apoyarse en experiencias pasadas. Este nuevo circuito no pasa por las viejas memorias, su conocimiento es inmediato, instantáneo, y por ello, tiene una percepción exacta de la realidad.

Parece ciencia ficción.
Está demostrado que cuando el ser humano utiliza el cerebro del corazón crea un estado de coherencia biológico, todo se armoniza y funciona correctamente, es una inteligencia superior que se activa a través de las emociones positivas.

Pues parece que nadie lo utilice...
Es un potencial no activado, pero empieza a estar accesible para un gran número de personas.

¿Y cómo puedo activar ese circuito?
Cultivando las cualidades del corazón: la apertura hacia el prójimo, el escuchar, la paciencia, la cooperación, la aceptación de las diferencias, el coraje...

¿Santos las 24 horas?
Es la práctica de pensamientos y emociones positivas. En esencia, liberarse del espíritu de separación y de los tres mecanismos primarios: el miedo, el deseo y el ansia de dominio, mecanismos que están anclados profundamente en el ser humano porque nos han servido para sobrevivir millones de años.

¿Y cómo nos libramos de ellos?
Tomando la posición de testigos, observando nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos, y escogiendo las emociones que nos pueden hacer sentir bien. Debemos aprender a confiar en la intuición y reconocer que el verdadero origen de nuestras reacciones emocionales no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior.

Ya.
Cultive el silencio, contacte con la naturaleza, viva periodos de soledad, medite, contemple, cuide su entorno vibratorio, trabaje en grupo, viva con sencillez. Y pregunte a su corazón cuando no sepa qué hacer.
Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120314/54267641495/annie-marquier-corazon-cerebro.html